El proyecto sustitutivo que fusiona el PS 1173 y el PS 1183(PC 1213) propone crear un nuevo Código de Planificación y Permisos para Puerto Rico. Aunque se presenta como una medida para agilizar permisos y reducir la burocracia, su alcance va mucho más allá de simplificar trámites administrativos.
Con 793 páginas, el sustitutivo reorganiza profundamente el sistema de planificación territorial, permisos, evaluación ambiental, recursos naturales, costas, patrimonio histórico, municipios y uso de terrenos. También deroga leyes centrales del sistema vigente, incluyendo la Ley 161-2009, conocida como la Ley para la Reforma del Proceso de Permisos, y la Ley 19-2017, conocida como la Ley para Simplificar y Transformar el Proceso de Permisos.
El sustitutivo mantiene los elementos más controversiales de las medidas originales. Conserva el Registro de Uso como mecanismo declarativo para ciertos usos, permitiendo que actividades ministeriales inicien operaciones el mismo día, sin inspecciones previas ni autorizaciones discrecionales. Esto traslada la intervención del Estado desde la prevención hacia la fiscalización posterior.
El proyecto también crea una categoría amplia llamada Áreas de Protección Especial, donde agrupa reservas naturales, reservas agrícolas, bosques, monumentos, sitios históricos, zonas históricas y otras designaciones análogas. Además, establece un procedimiento de desafectación, mediante el cual una persona podría solicitar que un predio sea removido de esa protección si alega que la designación le priva sustancialmente de todo uso económicamente viable o productivo.
En cuanto a nuestras costas, el sustitutivo mantiene un nuevo andamiaje sobre la Zona Marítimo Terrestre, incluyendo una Delimitación Oficial Base, actualizaciones cartográficas, delimitaciones específicas por segmento y un registro digital oficial integrado al sistema de permisos. Esto significa que decisiones sobre el litoral, las playas, las servidumbres costeras y el acceso público quedan atadas al nuevo Código.
Puerto Rico necesita un sistema de permisos más eficiente, pero esta reforma no atiende las causas reales de los atrasos: falta de personal técnico, recursos, tecnología, coordinación entre agencias y capacidad de fiscalización. En cambio, reduce controles preventivos y aumenta la dependencia en certificaciones privadas y fiscalización posterior.
Las decisiones sobre permisos no son simples trámites. Determinan si habrá agua suficiente, si la infraestructura energética puede sostener nuevos proyectos, si se protegen las playas, si se conservan terrenos agrícolas y si las comunidades pueden participar antes de que se tomen decisiones que afectan su vida diaria.
Una reforma de esta magnitud no debe aprobarse de prisa ni sin una discusión pública amplia, transparente y participativa.
Actúa ahora. Escríbele a tu lesgilador y exige que rechace el proyecto sustitutivo que fusiona el PS 1173 y el PS 1183. Puerto Rico merece un sistema de permisos eficiente, pero también instituciones fuertes, planificación responsable, participación ciudadana real y reglas que protejan nuestras playas, nuestras áreas naturales, nuestros recursos de agua y nuestras comunidades.